Un tema para mí excitante...
No sé si lo comenté en algún otro post, pero yo creo que las palabras ya son música en sí mismas, por lo tanto, sospecho que los compositores, cuando van a poner la música a una letra, consciente o inconscientemente, porque la propia sonoridad de las palabras les arrastre, se verán absolutamente influídos por ellas. Los propios acentos de las palabras indicarán marcarán una acentuación rítmica en mayor o menor medida.
El sonido de las consonantes crean úna música paralela. Es por ello que la correcta pronunciación del idioma en el que se cante, o en el que esté escrita la partitura crearán otra línea sonora única. Me son desagradables las traducciones de las letras cuando he conocido una partitura original, y a algún iluminado se le ocurre traducirlo. Pero aún más el tratar de cantar en una lengua extranjera sin respetar estrictamente su sonido. Eso es trabajo del director. Al igual que se aprenden las notas, debería aprenderse la fonética del idioma en el que se va a cantar. Absolutamente. No es snobismo, es respeto.
Una de las cosas más chocantes es no distinguir a un coro en qué idioma está cantando. Y alucinas porque afinan de miedo, empastan de miedo....y, ostras, no se distingue el idioma.(ésto es otro cantar...)
Cualquiera puede percibirlo.
Quizá esté diciendo una boutade, pero yo creo que será algo así.
Por otra parte, cuando nace antes la música....pues, realemente el ejercicio es más complicado. Se tratará de "amueblar un maravilloso piso vacío", cuya decoración va a darle el estilo y carácter que quiera o busque el autor.
Por supuesto que se ceñirá evidentemente a la estructura, a los condicionantes espaciales, medidas etc...
Quizá me parece menos fresco y espontáneo por tanto ésta última forma de componer una canción. Encajar las palabras en una melodía, yo creo que supone restringir el campo de la expresión.
Aunque bien es cierto que los poemas no dejan de ser una elección de vocabulario en aras de la expresividad y de la sonoridad. De ahí que exista una gran extensión de recursos literarios para conformarlo. Al fin y al cabo una técnica más en beneficio y búsqueda de la belleza y la comunicación.
No sé, yo quizá doy mucha importancia a los textos. No sólo por lo que dicen, sino por cómo suenan.
Y se me ocurre otra cosa. Existen palabras bellas que suenan por sí solas , pero hay músicas tan grandes, que es muy difícil encontrar las palabras que las llenen.
A ver quién se atreve con ciertas músicas a meter una letra....Por sí mismas son un ruego, por sí mismas son un lamento, un suspiro, una declaración de amor o una declaración de guerra.
Y sí, Xabi, es como ése río de la vida en común, a veces torrentoso y a veces seco "como el ojo la Inés"
(Oye Xabi, tus clases me despiertan una gran curiosidad. Me pareces un gran maestro de música. Ojalá tuviera alguien así más cerca....)