EL SEPULCRO
Esa cueva sepulcral
de fragancias olorosas
esos aromas sutiles
de jazmines y de rosas
revuelo de mariposas
en torno al sudario frío
porque Jesús el Judío
resucitó d´entre muertos
y levitando glorioso
por el espacio infinito
buscó la mano de Dios
nuestro Padre Eterno
que le alejó de esas puertas
de pecado y agonía
de las puertas del Averno
Es el Cristo Salvador
el de la flagelación infame
aquél de la vil corona
el que cayó hasta tres veces
entre el escarnio y la mofa
aquél que en Getsemaní
pidió al Padre que apartara
el Cáliz de la injusticia
el hijo del carpintero
el que ha devuelto al mundo
esa paz y esa armonía
al que en la Noche Sagrada
alumbró una tal María
J.L.Fdez.






